Para obtener resultados duraderos en la pérdida de peso, una de las mejores cosas que puedes hacer por ti y por tu cuerpo es cambiar la forma en que lo tratas. Si has estado luchando con tu peso durante un periodo prolongado de tiempo, la pérdida de peso a veces puede parecer abrumadora. Las dietas de moda y los medicamentos que se anuncian en televisión pueden parecer atractivos, pero a menudo son perjudiciales para el organismo y sólo favorecen la pérdida de peso a corto plazo. Para promover y fomentar resultados duraderos a largo plazo, conviene cambiar tus hábitos alimentarios, tus niveles de actividad física y ciertos comportamientos que pueden ser perjudiciales para tu salud y tu peso.
Hacer dieta para perder peso
Para dar el primer paso hacia la pérdida de peso, quizá tengas que replantearte la forma en que ves la palabra “dieta”. Hacer dieta no consiste sólo en limitar las calorías. Se trata de encontrar alimentos equilibrados que no sólo te ayuden a perder peso, sino que nutran tu cuerpo, haciéndote sentir más sano.
A la hora de elegir los alimentos, algunos consejos útiles son
- Elige cereales integrales. No intentes evitar todos los hidratos de carbono, sólo asegúrate de que eliges los tipos adecuados. El pan blanco y los hidratos de carbono muy refinados son malos para ti y deben evitarse, pero los cereales integrales proporcionan a tu cuerpo energía y una buena cantidad de fibra, que necesitas.
- No escatimes en frutas y verduras. Las frutas y verduras contienen la mayoría de las vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita. Si tu dieta es rica en frutas y verduras frescas, estarás reponiendo a tu cuerpo lo que necesita para funcionar correctamente.
- Evita las grasas trans. Hay que evitar cualquier alimento que contenga grasas trans o saturadas. Tu cuerpo necesita cierta cantidad de grasas, pero éstas son las que hay que evitar. Estos tipos de grasas elevan tus niveles de colesterol y te exponen a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
- Busca menos calorías. Querrás reducir tu ingesta de grasas, así como la cantidad de calorías que consumes.
Cuando cambies tus hábitos alimentarios, recuerda también que no se trata sólo de lo que comes. La forma en que comes también afecta a tus esfuerzos por perder peso. Sé consciente de cómo comes y de lo que comes. Aprecia cada bocado y no te precipites en las comidas.
Actividad física para perder peso
Para garantizar la pérdida y el control de peso a largo plazo, debes asegurarte de que incluyes la actividad física y el ejercicio. Si te has acostumbrado a un estilo de vida sedentario, no te avergüences de empezar despacio.
Las actividades de bajo impacto son una forma estupenda de empezar a hacer ejercicio, y no ejercen mucha presión adicional sobre tus articulaciones, lo que alivia mucho el riesgo de lesiones. Las actividades de bajo impacto son actividades relajantes y de ritmo individual, como caminar, nadar, montar en bicicleta o hacer yoga.
Una vez que comiences una rutina de ejercicios y empieces a sentirte más cómodo, debes proponerte hacer ejercicio a un ritmo moderado durante unos 30 minutos al día, de tres a cinco veces por semana.
Modificaciones del comportamiento
La dieta y el ejercicio son sólo una parte de los cambios de estilo de vida que querrás hacer para alcanzar tus objetivos de pérdida de peso. Ciertos hábitos, como fumar, los atracones o la alimentación emocional, pueden seguir afectándote. Es importante que intentes cambiar estos hábitos si quieres mantener el peso para siempre. Intenta llevar un diario para anotar tus hábitos alimentarios y de ejercicio, y cómo te sientes cuando los haces. No te avergüences de buscar ayuda profesional si la necesitas para obtener más motivación o asesoramiento.

La pérdida de peso puede conseguirse mediante diversas opciones, pero una forma de garantizar resultados duraderos es centrarse en mejorar tu estilo de vida mediante una dieta sana y hábitos de ejercicio. Si estos métodos siguen sin dar resultado, puedes ser candidata a una intervención quirúrgica para perder peso, como el procedimiento LAP-BAND.


