La mayoría de la gente da por sentado que la cirugía bariátrica significa que se acabaron los ejercicios para el vientre, como abdominales, caídas de piernas, patadas de aleteo o cualquier otro ejercicio que haga trabajar los músculos centrales y abdominales. Pero esto dista mucho de la verdad. Aunque es posible que no hagas esos ejercicios en las primeras semanas, en cuanto cicatricen tus heridas, puedes empezar a incluir ejercicios abdominales ligeros en tu rutina de entrenamiento. En este vídeo, el Dr. Choi comparte algunos datos sobre el mejor momento para empezar a pasar más tiempo en el gimnasio después de la cirugía bariátrica.
¿Cuándo puedes empezar a hacer ejercicios abdominales después de la cirugía bariátrica?
La pregunta candente: ¿Cuándo es seguro empezar? La verdad es que no hay una respuesta única. Cada persona es diferente, y cada operación tiene su calendario de recuperación. Pero, en general, la mayoría de los cirujanos recomiendan esperar al menos de cuatro a seis semanas antes de pensar en ejercicios abdominales extenuantes. Este periodo permite a tu cuerpo curarse, remendar las incisiones y dejar que tu sistema digestivo recién configurado se asiente en su papel.
Aunque la paciencia es dura, es necesaria. Tu vientre, que ahora es una zona más sensible y delicada, necesita tiempo. No quieras apresurarte a hacer abdominales o planchas demasiado pronto. El riesgo de complicaciones como las hernias es real, y nadie quiere cambiar su nueva salud por otra visita al hospital.
Las primeras semanas: Curación y reposo
Inmediatamente después de la cirugía bariátrica, tu cuerpo necesita tiempo para curarse. Con sus incisiones y ajustes recién hechos, tu abdomen se encuentra en un estado delicado. El postoperatorio inicial de cuatro a seis semanas son cruciales para permitir que tu cuerpo se cure. En general, no se recomiendan las actividades vigorosas, incluidos los ejercicios abdominales, durante este periodo.
Ejercicios respiratorios
Los ejercicios respiratorios son otra forma excelente de facilitar el trabajo abdominal. La respiración diafragmática profunda compromete los músculos centrales y te ayuda a recuperar el control sobre los movimientos del cuerpo.
Para practicar la respiración diafragmática, siéntate o túmbate en una posición cómoda. Coloca una mano en el centro del pecho, donde puedes sentir los latidos del corazón, y la otra en el abdomen, pero ligeramente, para evitar sentir dolor. Cierra los ojos e inspira lenta y profundamente por la nariz, dejando que el vientre se expanda a medida que llenas los pulmones de aire. Luego, exhala suave y lentamente por la boca, sintiendo cómo se retrae el vientre al soltar la respiración. Este sencillo pero poderoso ejercicio puede ayudarte a fortalecer los músculos centrales, al tiempo que calma tu mente, reduce el estrés y favorece la sensación de relajación.

Consulta al Dr. Choi antes de hacer ejercicio
Los movimientos ligeros y suaves sólo pueden introducirse cuando el Dr. Choi te dé luz verde. Empieza con ejercicios suaves, como inclinaciones pélvicas o marchas sentado. Estos movimientos despiertan los músculos sin forzarlos, recordando a tu cuerpo su potencial sin forzarlo demasiado. El Dr. Choi conoce este proceso íntimamente. Él es quien te cosió el vientre.
Esta consulta es una oportunidad para hablar abiertamente de cómo te has sentido, de las punzadas, dolores o preocupaciones que han estado burbujeando bajo la superficie. Una de las cosas más importantes que debes recordar es que cada proceso de curación es diferente. Puede que tu amiga operada se haya recuperado en pocas semanas, mientras que tú sigas sintiéndote sensible y cautelosa meses después.
¿Por qué necesitas ejercicios abdominales después de la cirugía bariátrica?
Tras la cirugía bariátrica, el cuerpo experimenta cambios significativos, y los músculos centrales, a menudo olvidados, necesitan un suave despertar. Esos músculos profundos anidados bajo capas de piel, grasa y tejido, necesitan algo de atención. Los ejercicios ligeros para el vientre pueden ser tu mejor amigo después de la cirugía bariátrica.
Por qué es importante tu núcleo
Pensemos en tu torso como el corazón de tu fuerza física. Cada vez que levantas una bolsa de la compra, buscas algo en la estantería de arriba o te agachas para recoger algo que se te ha caído, tu torso está ahí, estabilizándote. Después de la cirugía bariátrica, cuando el peso desciende rápidamente y tu cuerpo se está reaprendiendo a sí mismo, el tronco se convierte en la parte más sensible de tu cuerpo. Sostiene la columna vertebral, ayuda a mantener el equilibrio y contribuye a la postura.
El papel de los ejercicios abdominales en la recuperación posquirúrgica
La grasa que antes amortiguaba tus órganos empieza a derretirse, y los músculos que hay debajo a veces pueden sentirse como si se hubieran quedado atrás, perdidos en el torbellino de la transformación. Aquí es donde entran en juego los ejercicios para el vientre, que ayudan a reconstruir esos músculos, tensándolos y fortaleciéndolos para que tu cuerpo pueda adaptarse a su nueva forma.
Ejercicios suaves para el tronco: Empezar poco a poco
La relación entre tu cuerpo y tu mente cambia drásticamente tras la cirugía bariátrica. Todo se siente un poco diferente, y el vientre, que antes era una fuente de incomodidad, ahora se convierte en un área de atención. Los siguientes son los mejores ejercicios para iniciar tu camino de recuperación una vez que el Dr. Choi te lo haya permitido.
Inclinaciones pélvicas
Tus músculos abdominales inferiores, a menudo descuidados, se despiertan lentamente sin agobiarlos. Prepárate para imaginarte esto: Estás tumbado boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Tu pelvis, que antes era una fuente de peso, ahora se vuelve ligera, inclinándose hacia arriba en un suave movimiento.
Cómo hacerlo:
- Ponte cómodo tumbándote boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo.
- Inhala profundamente, dejando que la respiración te llene el vientre, y al exhalar, inclina la pelvis hacia arriba. Siente cómo la parte baja de la espalda presiona el suelo.
- Mantén esta posición durante 5 segundos antes de soltarla.
- Repite 10-15 veces, cada movimiento suave y controlado.
Elevación de piernas sentado
Las elevaciones de piernas sentado son otro ejercicio suave que ayuda a trabajar los abdominales inferiores sin demasiada presión. Siéntate en una silla con la espalda recta y levanta lentamente una pierna cada vez, manteniendo el tronco contraído.
Cómo hacerlo:
- Siéntate en una silla con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
- Levanta lentamente la pierna derecha, manteniendo la rodilla flexionada, hasta que el pie se separe unos centímetros del suelo.
- Levanta la pierna y mantenla así 5 segundos, luego bájala lentamente.
- Repite con la pierna izquierda, alternando durante 10-15 repeticiones a cada lado.
Plancha modificada
La tabla es un ejercicio básico del tronco, pero después de la cirugía bariátrica, querrás modificarla para que sea más suave para tu cuerpo en proceso de curación.
Cómo hacerlo:
- Prepárate para empezar en posición de manos y rodillas, con las muñecas directamente debajo de los hombros. ¡Manos a la obra!
- Estira las piernas hacia atrás manteniendo las rodillas en el suelo.
- Contrae el tronco, asegurándote de que la espalda está recta, y mantén esta posición durante 10-20 segundos.
- Aumenta gradualmente el tiempo a medida que mejore tu fuerza.
Giros oblicuos
Este ejercicio añade un poco de ese delicioso toque a tu rutina, ayudando a trabajar los músculos de los lados del abdomen: Los oblicuos.
Cómo hacerlo:
- Siéntate en el suelo. Extiende las piernas delante de ti, donde puedas verlas.
- Coloca las manos sobre las rodillas o a los lados para apoyarte.
- Gira lentamente el torso hacia la derecha, sintiendo un estiramiento en los oblicuos.
- Aguanta unos segundos y gira hacia la izquierda.
- Repite 10-15 veces en cada lado, centrándote en movimientos controlados y suaves.
Cómo garantizar la seguridad durante los ejercicios abdominales
Sabemos que unos músculos abdominales fuertes son esenciales para la postura, la estabilidad y la salud en general. ¿Pero apresurarse a ejercitarlos sin los cuidados adecuados? Eso es buscarse problemas. Eso es buscarse problemas. Y no queremos sorpresas desagradables, como dolor o lesiones, que interrumpan nuestro progreso, ¿verdad?
Es tentador centrarse en los resultados. Te imaginas esos abdominales tonificados y el vientre plano. Los ejercicios abdominales pueden ser increíblemente eficaces, pero también arriesgados si no se realizan con cuidado. Cuando estés tumbada en esa esterilla de yoga, con las piernas levantadas, o girando en plancha, es esencial que reconozcas la vulnerabilidad de tus músculos centrales. Tu abdomen es un sistema complejo, formado no sólo por músculos, sino también por órganos y tejidos conjuntivos que deben tratarse con respeto.
Mantente hidratado
El agua. Es el elemento más sencillo e ignorado de tu rutina de fitness. Sin embargo, sin ella, todo se desmorona.

Tus músculos abdominales, como cualquier otra parte de tu cuerpo, dependen de una hidratación adecuada para funcionar óptimamente.
Cuando estás deshidratado, tus músculos se vuelven rígidos y propensos a lesionarse.

¡La hidratación es la clave del éxito de un entrenamiento!
Ten siempre a mano una botella de agua y bebe a sorbos durante toda la sesión.

Tu cuerpo te lo agradecerá.


